El topónimo de Laxe proviene de las grandes piedras planas (laxes) que conforman su costa.
Durante la Edad Media primero los Mariño y después los Condes de Altamira señorearon estas tierras, construyendo estos últimos la Iglesia de Santa María da Atalaia que tiene una configuración de torre que permitía la defensa de la población frente a los ataques marítimos tan comunes en aquellos tiempos. Este pasado medieval también se conserva en la Casa do Arco.
Su economía siempre estuvo basada en la pesca, como se puede comprobar en el Catastro de Ensenada de 1753. En aquella época también había almacén de sal, lo que lo hacía más propicio para la pesca y el almacenamiento de la sardina, muy abundante durante los meses de verano.
En la actualidad, Laxe es uno de los municipios más turísticos de A Costa da Morte, recorrida toda su costa por O Camiño dos Faros. Su extensa playa urbana atrae en verano a muchos turistas que quieren disfrutar de su tranquilidad. En su cara oeste, las solitaria playa de Soesto ofrece gran atractivo para los amantes del surf. Continuando por el litoral, la inmensa playa de Traba con su laguna es un paraíso para el disfrute de la naturaleza.
Parroquias de Laxe: Laxe, Nande (San Simón), Sarces (San Amedio), Serantes (Santa María), Soesto (Santo Estevo), Traba (Santiago)


























