Duna de Monte Branco

<<Porto de Santa MariñaPraia do Trece>>

La Duna de Monte Branco, con sus 150 metros de altura, es una de las dunas rampantes más altas de Europa. El fuerte viento fue elevando la arena a través del monte hasta incluso sobrepasarlo, creando un entorno único.

O Camiño dos Faros no sube a la duna. Sabemos que es el punto más sensible medioambientalmente de todo O Camiño dos Faros y la ruta discurre por el exterior de la duna por la Punta de Veo, a una altura de poco más de 30 metros, por el Camino das Crabas, sendero que usaron desde siempre los pescadores de Santa Mariña para ir a Trece.

De todas formas, tenemos que extremar el cuidado.  Obligatorio ir en fila de a uno, sin salirse fuera de ese sendero  de arena y sin pisar los tapices vegetales que han llevado años formarse.

El tramo comienza por el Coído de Santa Mariña, donde tenemos que atravesar un pequeño regato y volver a cruzar los bolos, para recorrer toda la línea de costa por un estrecho sendero entre los helechos.

En el momento en que empezamos a circular por el sendero de arena tenemos que extremar la precaución, ya que que atravesaremos un pequeño arenal de caramiñas (corema album), que da nombre a Camariñas. En la antigüedad presente en toda la costa gallega. hoy se encuentra en peligro de extinción. Es una planta que se adapta perfectamente a estas condiciones extremas dando, a finales del verano, un fruto blanco que parece una perla.

Al llegar a la Punta de Veo estamos en el ecuador del Camiño dos Faros. Malpica la dejamos hace 100 km y nos quedan otros 100 km para llegar a Fisterra. Pero no es sólo eso, desde aquí te das cuenta  de que estas en el corazon de toda la ruta.

La vista panorámica de la Playa do Trece y la Punta Boi con el Cementerio de los Ingleses, nos quedará para siempre grabada en la retina. Un paisaje completamente virgen, lejos del mundanal ruído y con el sonido del mar golpeando sin cesar en este Mar de Trece. La sensación es única… esto es O Camiño dos Faros!

Como trabajará el viento en estos parajes para subir la arena de la playa y, ayudados por la fijación que ofrecen estos peñascos, crear una duna de semejantes dimensiones.

Panorámica 360º del Penal de Veo