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2ª Edición: Etapa 5 (Arou-Camariñas)

El sábado 9 de noviembre amanecía cubierto pero eso no impidió a 85 trasnos hacer la quinta etapa del Camiño dos Faros entre Arou y Camariñas. Sin duda, uno de las mejores tramos, el origen de la Costa da Morte.

La primera parte de la etapa es un tramo de coídos de cantos rodados en medio de un paisaje único, hasta llegar al pequeño Puerto de Santa Mariña. La lluvia arreciaba pero el espectáculo continuaba subiendo a la duna de Monte Blanco, desde la que vimos una de las panorámicas más espectaculares del Camiño dos Faros, con la duna, la playa do Trece, toda la Punta Boi y el Cementerio de los Ingleses. Allí arriba, con viento perpetuo, las sensaciones son difíciles de describir.

Desde allí bajamos por la duna a la Playa do Trece, que atravesamos hasta llegar al Cementerio de los Ingleses. Después del avituallamiento, el escritor e investigador Rafael Lema nos dió una charla magistral y perfectamente documentada, tanto del topónimo de Costa da Morte como del Serpent y de la falsa leyenda de raqueros que tiene esta costa. Por suerte, dejó de llover en el momento justo, manteniéndose seco el resto de la etapa.

El camino de Punta Boi a Vilán nos lleva por todas las playas de Reira, a través de una cómoda senda que recorre este litoral salvaje y solitario hasta subir por Monte Pedroso y llegar al Faro Vilán.

Faro Vilán es uno de los símbolos de este camino. Allí nos esperaba Cristina Fernández, farera de Cabo Vilán y una de las primeras mujeres fareras de España. Después de la típica explicación del faro y todos sus componentes, nos alegró la charla con un sinfín de anécdotas de su Vida en el Vilán. Entrañable y muy divertida.

Desde Vilán nos acercamos a Camariñas por otra senda que recorre todo el litoral, pasando por la capilla de la Virxe do Monte y el Castillo para finalizar la etapa en el centro de Camariñas, al lado del puerto pesquero.

En esta edición del Camiño dos Faros queremos que la gente que venga de fuera conozca además el ambiente de nuestros pueblos mrineros. En el Bar Curbeiro tomamos unos pinchos riquísimos comentando la etapa.

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