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2ª Edición: Etapa 2 (Niñóns – Ponteceso)

El domingo 29 de septiembre más de 90 trasnos venidos de todos los puntos de Galicia recorrieron la segunda etapa del Camiño dos Faros entre Niñóns y Ponteceso. Por delante 27 km de aventura por el borde del mar disfrutando de un paisaje en cada paso.

Desde la Praia de Niñóns se dirigieron los trasnos al pequeño Porto de Santa Mariña, que bordearon para subir el monte do Faro, donde vieron unas estupenda panorámicas de toda esta segunda etapa y de esta primera parte del Camiño dos Faros hasta Punta Boi.

Desde el monte do Faro, bajaron a la Playa da Barda para alcanzar las tierras altas de Corme por el parque eólico, donde pudieron ver los petroglifos del Petón da Campaíña. Desde allí, la pista de tierra los llevó a la aldea del Roncudo, para después bajar por una senda espectacular hasta el Faro Roncudo. Allí los trasnos hicieron la parada de avituallamiento, con al sorpresa de la aparición de Suso Lista que les explicó como nadie la historia del faro y sus gentes

La segunda parte de la etapa transcurrió por el interior de la Ría. Después de pasar el puerto pesquero de Corme salieron camino de las playas del Osmo y de la Ermida. Desde allí, una pista forestal sobre la ría los llevó al monte da Facha y a Valarés. El final de la etapa por Monte Branco fue espectacular. La ruta costera los acercó a la desembocadura del Anllóns, con una vista privilegiada de la Isla Tiñosa y de toda las dunas y la playa de Barra, a las que bajaron para recorrer este kilómetro de desierto en plena ensenada da Insua, lugar de gran importancia ornitológica.

Desde allí recorrieron todo el Malecón de Ponteceso, que separa las tierras de cultivo del río, hasta finalizar la etapa en el puente de Ponteceso, enfrente de la casa del bardo Eduardo Pondal. Como fin de fiesta, A Eira Bar les obsequió con una paella para chuparse los dedos.

Otra etapa más camino de Fisterra y muchos más trasnos nuevos que se unieron a esta aventura que quiere poner en valor una costa diferente y única y que debieramos preservar como nuestro mejor tesoro.

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